Enrique Meneses ha participado junto con Mónica Bernabé e Íñigo Domínguez en una mesa redonda sobre las generaciones de reporteros a lo largo del tiempo. Esas tres generaciones conversan con 1001 medios en directo desde la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander.
Emilio Morenatti y Pablo Juliá coinciden en muchas cosas: Son fotógrafos. Buenos fotógrafos. Muy buenos. Es más, ¡qué narices! son fotógrafos históricos. Por eso, escucharlos dialogar durante un par de horas, no puede más que dejar un rosario de lecciones.
Veamos:
Cuando dos profesionales de esta categoría están de acuerdo en que “dar de comer a la bestia” (léase, a la voracidad de los medios de comunicación digitales respecto al consumo de fotos) ha creado nuevas esclavitudes a su trabajo, hay que pararse a reflexionar.
¿Se nos va la ‘olla’ con la inmediatez? ¿Estamos desaprovechando el talento de esta nueva edad de oro que vive la fotografía gracias a internet?
Y lo manifiesta con claridad Morenatti, para quien, su trabajo en AP desde destinos como Afganistán o Sudáfrica, puede permitirle con ‘facilidad’ (léanse también las comillas) hacer una portada del New York Times con relativa facilidad. “Mucho más, si el NYT en la red tiene una foto de portada cada diez minutos. ¿Merece eso la pena fotográficamente?“, se preguntaba en la mesa Pablo Juliá.
Sin obviar que la red ha revolucionado la fotografía de prensa para bien, Juliá y Morenatti repasan algunas realidades:
- Desprotección. “Uno se cuela en territorio hostil; empieza a hacer fotos y las transmite desde el portátil. Todo el mundo las ve en las portadas de los medios. Y cuando decimos todos, también a los que estamos fotografiando. Además, ya no vamos a transmitir a la oficina, sino que lo hacemos desde la zona caliente”, cuenta Morenatti.
- Mentir en la foto: Esto no es sólo inherente a la red: “Montar una foto, pedirle a alguien que llore o a un protagonista que haga lo que queremos es lamentable. Es mentir. Con el paso del tiempo, cada vez intento hacerme más invisible a la hora de fotografiar”.
- Periodistas multimedia o bomberos toreros: “Un fotógrafo tiene que estar concentrado para hacer una buena foto. Yo, personalmente, ni escucho lo que dicen en las ruedas de prensa (cuando voy), estoy pensando en la luz, el enfoque, el gesto… ¿cómo vamos a hacer además un vídeo? Imposible”. Morenatti.
- Ética: Juliá propone a Morenatti hacer un workshop: “Sin duda, debe ser sobre ética de la profesión”.
- Porcentajes: La fotografía es un 70% paciencia, 20 % técnica y 10 % ‘potra’. Este algoritmo es mencionado por todos los grandes maestros. Morenatti cita a Pérez Siquier, pero en 1001Medios, a quien se lo oímos decir es a nuestro Enrique Meneses.
- Esencia. “Con tanta obsesión por lo que se mueve, la esencia de las fotos se está perdiendo”. Pablo Juliá.
- Cultura. “El analfabeto del mañana, y casi el de hoy, no es el que no sabe leer, sino el que no sabe leer las imágenes”. Pablo Juliá.
- ¿Cantidad o calidad?. Morenatti acaba de llegar de cubrir el Mundial de Sudáfrica: “En AP hemos transmitido 1.600 fotos diarias. ¿Cómo elegir la mejor?”, se preguntaba.
Muchas son las preguntas y no menos las respuestas. Lo bueno de haber estado en la sala, no sólo es haber escuchado a los dos maestros, sino haber podido ver su trabajo junto a ellos.
¿Se lo han perdido?
Menos mal que en la sala también estaban los amigos de Sin Futuro y Sin Un duro, para dar cuenta de ello: