Durante FICOD 09 hemos tenido grandes sorpresas y lecciones. Paul Brown, vicepresidente de Spotify, dejó muy claro que Spotify puede plantar cara a la piratería musical de manera alternativa, ganándose al usuario.
Se definen como un servicio, obvio, pero también como una comunidad y una empresa de contenidos. Lo que se propone al usuario vale tanto como el feedback de los usuarios.
Ayer tuve la oportunidad de acudir a una charla sobre Open Goverment en el marco de Ficod. El cartel estaba compuesto por cinco personas, pero al final ha quedado todo en un mano a mano entre César Calderón (@netoraton) y Marc Vidal (@marcvidal), quienes, al parecer han querido decir más de lo que han dicho en sus respectivas intervenciones. En el caso de este último, si en lugar de haberse comportado como María Patiño (via @anaaldea), hubiera aportado cosas al debate, estoy convencido de que todos hubiésemos ganado. Pero vayamos al contenido.
Es la primera vez que acudía a una charla de este tipo y sí, el tema me interesa. Primero como ciudadano interesado en el mundo 2.0, firme creyente de lo que estas herramientas aportan a las relaciones personales, destrozando jerarquías y poniéndonos a todos en la deseada horizontalidad. Y en segundo lugar como persona preocupada por las relaciones entre la ciudadanía y los gobernantes. Es obvio, y en eso coincido con César, que la Administración no puede seguir funcionando con los mismos principios que la movían en el siglo XIX. La sociedad de hoy es radicalmente distinta y eso exige, como también decía Calderón, que los funcionarios, que a la postre son los intermediarios entre la ciudadanía y la Administración, incorporen a sus mecanismos de trabajo, herramientas de “O-Gov” para que pueda ser una realidad.
Pero es obvio que, si en algo han de cambiar los Gobiernos en la relación que deben mantener con los “administrados” es en eso que se denomina “escucha activa“. Es decir, y de nuevo entronco con uno de los argumentos lanzados por César, el “O-Gov” debe ser un hecho, de manera fundamental en la fase de iniciativas legislativas. La relación ciudadano/Gobierno, debe tener un punto caliente en esta versión 2.0, el de la toma de decisión. Aunque ello, como decía Vidal, nunca deba confundirse con un referéndum.
Las herramientas para permitir que el político y el ciudadano puedan tener un tú a tú en el que el segundo se sienta, no sólo escuchado, sino partícipe de las decisiones que se tomen, existen. Ahora sólo hace falta la voluntad de desarrollarlas. Pero no sólo por los políticos, sino también por los “gobernados“.
Una reflexión para finalizar, también salida de la boca de : “No hay buen gobierno, sino buenos ciudadanos”. ¿Estamos preparados para asumir el reto que las Nuevas Tecnologías ponen en nuestras manos? O con entra en el facebook y hacer un grupo con el nombre “Estoy harto de los políticos”, nos damos por satisfechos. Nunca como ahora hemos tenido la posibilidad de influenciar tanto. Jamás. ¿Lo aprovecharemos?
También sois muchos quienes consideráis que los conferenciantes van al EBE a hablar de su libro. Pero mi apreciación es un tanto distinta. Creo que los que vamos a Sevilla, llegamos allí ya con el libro comprado desde bastante antes, y que como mucho queremos volvernos a casa con él firmado. Poco más.
Entonces, en realidad, las ponencias son la excusa porque el EBE son las personas. Y para nada estoy de acuerdo con quienes dicen que allí no se comparte. ¿Cómo si no aumentaría el número de gente que desea que llegue noviembre para ir “al encuentro”? El boca a boca, las risas, los vídeos, los abrazos, las cañas, el trayecto de ida y vuelta…
Distinto es (para mi) el caso del FICOD en el que la gente se encuentra por casualidad por las amplias salas de esparcimiento y espacios de negocio, o de lejos en las apiñadas (y variadas) salas con mesas redondas, donde si hay suerte puedes hasta entrecruzar la mirada con algún conocido.
En el FICOD la gente va y viene a trabajar o a aprender; tiene un interés preciso en un contenido concreto y se desplaza hasta allí para atender. ¡Aquello sí que es una enorme libería! Y tú vas hasta el Campo de las Naciones porque tiene referencia de algún autor o saga en concreto, y quieres cerciorarte de que verdaderamente te merece la pena comprarte el libro.
En el FICOD lo más importante son los contenidos. Y si en el EBE consideramos que son solo ‘un algo’ más, lo que falta encontrar en Sevilla es la forma: una mejor forma de captar nuestra atención dentro del recinto y no solo fuera de él; o viceversa, lo que se prefiera.
¿Qué en Twitter se genera en estos eventos excesivo ruido?? ¡¡Bendito ruido!! Si en un espacio no se quiere jaleo, que se cierren las puertas a cal y canto. Quiero decir, que a quienes nada aporte lo que en esta grandísima herramienta ‘se vomita’… lean y escriban exclusivamente para sí mismos. O en grupos de 6, o entre 14.
Ahora bien, cuando estas macro reuniones, los ponentes o ‘sus libros’ se desinflen, pierdan relevancia y protagonismo…que se las ingenien otra vez para encontrar un nuevo modo con el que hacerse ruido.
En FICOD rara es la ponencia o mesa redonda que no tiene gente fuera porque se ha quedado sin sitio en la sala. Una vez que el teléfono móvil se ha convertido en el dispositivo estrella para conectarse a la red llega el siguiente paso, las aplicaciones, los contenidos y la participación.
Durante el debate hubo dos posturas claras, la mantenida por Manuel Reverte de Nokia y Rusti Baker de Motorola frente a la de Pablo Barallat de Vodafone. Los primeros, fabricantes de dispositivos, dejaron ver que cada vez es menos importante el uso del móvil para hacer llamadas, y que el futuro será la voz sobre IP. Una situación que lógicamente no agrada a Vodafone como operador que cobra principalmente por ello. Pablo Barallat prefirió no pronunciarse sobre esta situación pero sí dejó claro que “el problema de las baterías hay que arreglarlo. Tratamos de hacer que los fabricantes lo mejores. En los móviles la factura ya no es la frontera, ni también la cobertura, es un problema de hardware”.
Rusti Baker puso sobre la mesa el esfuerzo que hace Motorola en este sentido con su sistema Motoblur. “En lugar de conectarse con cada aplicación lo hace de una vez cada cierto tiempo pero a todas los servicios que se le indiquen para que no se desperdicie la batería”.
Manuel Reverte de Nokia mostró la necesidad de un cambio de cultura en el uso del móvil: “En Europa están algo más avanzados y abiertos a nuevos usos. En España estamos muy contentos con la franja de 24 a 35 años, pero si se sube la edad hay mucho que explicar para que generen contenidos desde móviles”.
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Por 1001Medios.
Wednesday, 18 de November de 2009.
Los yonkis digitales salvarán el negocio de las redes sociales. Es la conclusión de la mesa Redes sociales: ¿Existe un modelo de negocio viable?, que se celebró en la primera jornada de FICOD 2009. A falta de grandes ingresos vía publicidad, sin perspectivas de que los internautas vayan a pagar por servicios y encomendándose a la recomendaciones como fórmula difícilmente monetizable de expresión publicitaria, la adicción social es la panacea del sector. Koro Castellano, directora general de Tuenti, lo dijo así de claro: “Podemos presumir de que tenemos twentiadictos, nos llegan mensajes en los que nos dicen que si no estuvieran en Tuenti no existirían. Para nosotros es una enorme satisfacción, pero a lo que tenemos que contribuir es a que esto siga así”.
No es algo nuevo, la dependencia interpersonal como adicción social se lleva estudiando en psiquiatría desde hace décadas. Tampoco es para escandalizarse, es el posicionamiento ideal de un producto para cualquier empresario, es una fórmula un poco más descarnada de lo que se conoce como fidelización y que ha sido objeto de estudio de los sistemas de recompensa y las respuestas cerebrales ante la compra de productos como parte del neuromarketing.
Esa dependencia es fundamental para evitar que los usuarios se vayan a otras redes o consuman otros contenidos en la red, aunque fidelizar en Internet es mucho más difícil. Daniel Pérez, director General de Xing.com en España, añadió que “la crisis hace que la gente se meta en muchos sitios, la fidelidad no es grande en redes profesionales. Además, los multipublicadores, que permiten mandar a diferentes sitios un mismo mensaje, deterioran la fidelidad”.
Que los números cuadren es tarea ardua en las redes sociales. Para empezar la publicidad tradicional no sirve, el Director General de Xing.com en España comentó que “los banners son sólo un 3% de facturación” de la compañía. Mariano Klein, socio director de myegoo.com, fue mucho más explícito: “una campaña con un 1% de clickthrough es una basura”. Los ponentes de la mesa coincidieron en que el cambio es difícil y lento porque “el ecosistema publicitario es muy grande y hay muchos intereses”, como es el caso de las agencias.
¿Soluciones? Pocas. Desde convertir la publicidad en contenidos para que sean más interesantes, como apuntó Castellano, a aprovechar la segmentación y un conocimiento más profundo de tus posibles clientes. Finalmente, la palabra mágica del día: recomendación. Ahora bien, cómo convencer o hacer que los miembros de una Red recomienden tu marca y como cobrar al anunciante por un número n de recomendaciones sigue siendo expediente X.
Otra vía es el paso a otras plataformas como es el móvil, que está en los planes de la mayoría de los responsables de estos sitios en internet. Lo cierto que salvo la absoluta especialización el modelo de negocio de las redes es complicado. Quizás sea más fácil en los casos de Myegoo, una compañía que se encarga de hacer páginas web donde se pueden crear microrredes o Bokioo, una red de contactos donde las mujeres ponen las reglas con altos niveles de privacidad, incluso en redes profesionales como Xing, donde han encontrado una vía de ingresos a través de la selección de personal para las empresas. Para el resto, dependencia.