Cata de vinos sin alcohol

Que una bodega como Bodegas Torres compre una desalcoholitzadora para extraer el alcohol de sus vinos puede resultar, de entrada, una inversión extraña. Pero el grupo catalán acaba de destinar casi un millón de euros a una máquina que le permitirá sacar al mercado pronto el primer vino 0,0, un producto con el cual planea desembarcar con fuerza en mercados nuevos como el Próximo Oriente y otros países de la órbita musulmana. “Este producto nos permitirá vender a los mercados árabes, puede ser una nueva etapa del proyecto de expansión de Torres”, explica su director general, Miquel Torres, en una entrevista a la AHORA. Hablamos con una de las personas más influentes en Cata de vinos http://tacadevi.com/cata-de-vinos/

Torres ya tiene al mercado un primer ensayo de vino sin alcohol, el Natureo, nacido el 2008 y en el cual ha conseguido reducir la graduación a mínimos de sólo 0,5º. El siguiente paso es ofrecer un producto verdaderamente sin alcohol pero que se pueda seguir denominando vino. “No es un mosto porque ha fermentado y se ha transformado en vino al cual, posteriormente, hemos sacado el alcohol”, detalla sobre el proceso de elaboración. La técnica, conocida como spinning cone column, se basa en un sistema de evaporación al vacío en que se separan los aromas del vino para eliminar el alcohol del líquido y volver a añadir el aroma de manera natural, explica la empresa.

El mercado árabe, y por extensión todo el mundo musulmán, se intuyen como el target perfecto a quién dirigir el producto. Torres ya vende en algunos de estos países de manera muy restringida (en hoteles internacionales o en algunos puntos de venta en países más abiertos, como Jordania), pero aspira además. La estrategia encaja con las oportunidades que expertos del sector de la alimentación detectan en países del golfo Pérsico y del Sudeste Asiático, donde crece la sensibilidad hacia los productos halal, es decir, aquellos que se ajustan a los preceptos del islam (entre los cuales se incluye la prohibición de consumir alcohol). “Hay un consumo creciente y ya muy importante de alimentos con certificación halal y las multinacionales del sector, como las norteamericanas, se están abocando porque hay negocio”, sostiene la cabeza de desarrollo socioeconómico del Instituto Europeo de la Mediterránea (IEMed), Javier Albarracín.

Según dice, hay dos grandes focos con un crecimiento demográfico importante y especialmente impulsores de esta sensibilización con el cumplimiento más estricto de las normas islámicas: los países del golfo Pérsico y los mercados del Sudeste Asiático como Malasia e Indonesia.

Más allá del mundo islámico, y de las oportunidades que el creciente turismo árabe puede abrir en Europa, Torres también piensa mucho en los países escandinavos cuando se plantea los mercados donde su futuro vino sin alcohol puede tener más buena entrada. De hecho, el Natureo con muy poca graduación ya tiene buenos registros en Suecia, el Reino Unido, el Canadá y Holanda. Y gana adeptos en España.

El crecimiento de las ventas de Torres a corto plazo pasa para expandir sus vinos y brandis tradicionales en mercados más maduros, donde ya es presente. La pieza principal del plan son los Estados Unidos, donde acaban de cambiar de distribuidor con la ambición de triplicar ventas los próximos años y pasar de 65.000 a 200.000 cajas anuales de vino, explica el consejero delegado del grupo. Los Estados Unidos son el primer consumidor de vino del mundo, ya al mismo nivel que Francia, y Torres ambiciona poderlos hacer entrar en su top 10 de exportación (veáis la mesa de esta página).

OTRO DE LOS CAMBIOS comerciales, en este caso para potenciar las ventas de brandi, lo acaban de cerrar en Rusia. Y el tercer foco de crecimiento está en el Brasil, donde los vinos españoles todavía pierden la partida ante los argentinos y los chilenos. “El consumo en el país todavía es bajo pero tiene mucho potencial porque se consumen mucha cerveza y destilados, y el paso lógico cuando el consumidor se va sofisticando es que se incline hacia el vino”, explica Torres. En el Brasil también acaban de cerrar una inversión estratégica que ha sido la compra del 100% de su distribuidor, la empresa Devinum.

A pesar de afrontar una vendimia complicada por las condiciones meteorológicas -demasiadas frío y lluvias recientes-, el máximo responsable del grupo Torres confía a poder cerrar un nuevo año de crecimiento. Las bodegas esperan tener una facturación estimada de 238,5 millones de euros, un 4% más que el 2013. Siete de cada diez euros que ingrese el grupo provendrán de los mercados internacionales (veáis el gráfico). La compañía vende en 150 países, una red que fue el contrapeso perfecto ante la caída que sufrió el negocio en España durante los años 2008 y 2009. De hecho, desde que las ventas se empezaron a reavivar el 2010, la empresa ya acumula un ascenso de más del 15%.

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