El crecimiento del coworking

Son muchos los profesionales de varios sectores, la gran mayoría autónomos, que trabajan desde casa. Desde hace un tiempo, pero, tienen una alternativa que crece con fuerza: los espacios de coworking. Se trata de un concepto cada vez más habitual, pero quizás no bastante conocido todavía. “Intentamos que se vayan consolidando conceptos que ahora están dispersos. Queremos que se unifiquen los criterios y se impulse de una forma conjunta que nos beneficie a todos”. En habla Jordi Silvente, cofundador de Alpha Espacio y presidente de Cowocat, la Asociación de Espacios de Coworking de Cataluña. Este jueves han organizado conjuntamente con Coworking Tona, en esta localidad osonenca, el primero Cataluña Coworking Day, que ha contado con la representación de varios espacios de coworking del territorio.

Además del gerundense CoEspai, también ha participado La Magrana, centro ubicado en Valls, y ejemplo de este tipo de espacios en municipios medianos o pequeños. “Es un local familiar y nació hace un año por la necesidad de darle utilidad”, explica Laia Benaiges, fundadora y gestora del espacio. A sus instalaciones, que cuentan con un espacio de trabajo con mesas compartidas y salas para alquilar donde hacer talleres, charlas o cursos; trabajan desde una abogada, un ingeniero, una diseñadora o dos psicólogas. Todos comparten un espacio diáfano, y el contacto diario facilita las sinergias entre ellos.

Espacio compartido, ideas que se encuentran

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“El más importante es que son espacios económicos. No necesitas alquilar un espacio y pagar todos los gastos. Sólo tienes que pagar una cuota mensual a un precio asequible por gente que empieza”, destaca Benaiges sobre las ventajas del coworking. “Desde casa no haces contactos, y ahora más que nunca hace falta ir a buscar los clientes. Estos espacios permiten relacionarte con otros profesionales, que te den ideas y que te ayuden. Es una manera de crecer más rápido y tener acompañamiento”, asegura.

El ejemplo de esta cooperación entre los diferentes profesionales que habitan es que la Maica, abogada, “ha creado un servicio de asesoramiento legal en espacios de coworking y se ha juntado con la psicóloga para ofrecer acompañamiento psicológico por gente en trámites judiciales”, explica Benaiges.

Jordi Silvente insiste en esta idea de la bondad de compartir espacios de trabajo. “Los formatos de trabajo están cambiante, y los espacios de coworking aportan un salto cualitativo respecto a trabajar en casa”, afirma con rotundidad. “Eres en un entorno colaborativo donde desde el principio estás intercambiando tus conocimientos con otra gente y creces en networking, visibilidad y oportunidades”, incide. Ahora bien, advierte que “el espacio no deja de ser una excusa, y el importante es que haya alguien que lo dinamice y haga que la gente se conozca y interactuï”.

La dinamización, elemento imprescindible

Esta dinamización, asegura, es la principal diferencia con los centros de negocios. “Normalmente te ofrecen un servicio de despacho y de compartir la recepción. Al coworking esto se diluye. La mayoría tienen una sala grande diáfana, y los despachos no son el principal foco”, dice Silvente. De hecho, el espacio se comparte y “normalmente no hay recepcionista, atiende el propio gestor o incluso algún coworker”, asegura.

Preguntado sobre que más tiene que tener un espacio de coworking para ser funcional, Silvente destaca “la amplitud, la comodidad y salas complementarias”. Además, apunta que “porque sea rentable tendría que tener una dimensión de al menos 200 o 300 metros cuadrados”.

Justamente la dinamización es uno de los puntos donde más inciden a La Magrana. Benaiges, que se dedica al marketing y la comunicación además de gestionar el espacio, tiene claro como de importantes son las tareas de promoción. “El perfil de los profesionales lo ponemos en un directorio web del espacio y de la Red de Espacios de Coworking del Campo de Tarragona. Además, tenemos un boletín y las redes sociales; y creamos actividades porque los profesionales que trabajan aquí se den a conocer”, relata.

Coworking, una realidad más allá de Barcelona

barcelona vistasEn la zona del Campo de Tarragona estos espacios no son tan habituales como Barcelona, y por eso han decidido también cooperar entre los diferentes centros con la red de espacios de proximidad del Campo de Tarragona. “Hagamos coworking entre los espacios de coworking. Lo hicimos porque aquí cuesta más que salgan iniciativas como estas y nos sentíamos un poco sólo”, confiesa Benaiges.

De este modo, crearon una red de espacios con la idea que “si alguien forma parte de La Magrana también forme parte de VaporLab de Reos o del Taller de La Selva del Camp”. La red la forman cinco espacios, sumándose dos en Tarragona a los tres anteriores. “Intentamos favorecer la movilidad entre los profesionales, que pueden ir un día al mes a trabajar en uno de los otros espacios”, dice Benaiges. Además, promueven encuentros conjuntos y una comunidad donde cualquier profesional, aunque no alquile un espacio físico, se puede sumar por una pequeña cantidad mensual y disfrutar así de las ventajas de ser al directorio, participar a los encuentros, o de la propia promoción de la red.

La gestora de La Magrana constata que “aquí todo costa más. En Barcelona hay muchos espacios y hay más rotación, gente que viene otros países y necesita un espacio de relación. En comunidades pequeñas la gente no necesita tanto este espacio de relación y cuesta más dar a conocer qué es un coworking y que la gente se acerque”.

Presencia en el territorio

Por todo ello, Benaiges celebra que el primero Cataluña Coworking Day tenga lugar en un espacio como el de Tona. “Está bien que se haga en un lugar que no sea Barcelona. Sirve para dar valor a este tipo de espacios y que venga gente de todas partes”. A pesar de que seguramente no servirá para acoger más gente en su espacio de Valls, Benaiges tiene claro que “cuanto más noticias salgan de espacios como este servirá porque la gente lo conozca más”.

Silvente concuerda en el hecho que “tenemos la mala costumbre de centralizarlo todo en Barcelona y era un buen momento para sacar el concepto fuera de la ciudad”. Además, lo justifica porque “desde que creamos la asociación, el interés de centros y espacios de fuera de Barcelona ha sido bastante amplio e incondicional”.

Además, Cowocat prevé seguir moviéndose por el territorio, con un encuentro en Tarragona con espacios del País Vasco y Francia; y con la presencia en julio al BizBarcelona. “Ser allá ya es bastante importante, y nos convenía empezar a hacer concepto fuera de este entorno”, concluye.

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