Préstamos a accionistas, un Impulso a la capitalización

Capitalizar la empresa y optimizar la estructura financiera mejora su capacidad para acceder al crédito

La capitalización es uno de los grandes retos del tejido empresarial catalán. En un entorno en que el acceso a la financiación resulta más difícil, capitalizar más y mejor la empresa se presenta como una alternativa clave, para mejorar la estructura financiera y también la solvencia, y así dotar las empresas de más capacidad para poder acceder al crédito con asnef.

La falta de recursos propios de las empresas hace que un prestamo con asnef, sumado al alto nivel de endeudamiento (principalmente bancario) los plantea dificultades no sólo para acceder a la financiación, sino también para afrontar nuevas inversiones para mirar de seguir creciente.

Para ayudar a crecer y mejorar la solvencia de las empresas, el Instituto Catalán de Finanzas dispone de varios instrumentos y productos, entre los cuales destacan los préstamos para los accionistas, la finalidad de los cuales es la capitalización de la empresa.

prestamistasSon préstamos dirigidos a los accionistas de la empresa, tanto a los que lo son actualmente como a los potenciales nuevos socios que se puedan incorporar -ya sean personas físicas o jurídicas-, porque los puedan destinar a ampliar el capital de la empresa. Este producto va dirigido sobre todo a potenciar proyectos de crecimiento empresarial en sectores que aportan valor añadido y que generan ocupación a la economía catalana.

A estas alturas el Instituto Catalán de Finanzas ya ha facilitado financiación a casi 500 accionistas, por un importe superior a los 140 millones de euros, hecho que ha permitido capitalizar y mejorar el acceso a la financiación a casi 400 empresas, mayoritariamente pequeñas y medianas empresas.

Estos préstamos son habitualmente a ocho años con dos años de carencia incluidos, por importes a partir de 100.000 euros.

Para poder acceder a los préstamos a accionistas, la empresa demandante tiene que cumplir algunos requisitos. Hace falta que la empresa, o el grupo empresarial en que se incluya, tenga una experiencia de funcionamiento superior a un año. Tiene que tener recursos propios positivos y un proyecto de negocio que resulte viable. Además, tiene que tener la sede social u operativa en Cataluña. Igualmente, el beneficiario del préstamo tiene que tener una estructura financiera que sea equilibrada y presentar garantías no vinculadas al proyecto

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