Por El Rafa. Monday, 23 de November de 2009.

Historias de fin de semana

“Este domingo amaneció nublado, húmedo, frío. Habíamos quedado toda la familia en salir a comer fuera, así que consulté la web de la Agencia Española de Meteorología para ver qué tal estaba el tiempo en nuestro punto de destino. A la vez consulté en la guía Campsa la ruta óptima para llegar mostrándome al detalle el clima en cada momento del camino.

Hablamos, debatimos, discutimos y finalmente decidimos quedarnos en casa. Mis hijos se alienaron con la consola hasta la hora de la comida: Tallarines carbonara. Una delicia que entre mi mujer y yo construimos desde la nada, como el que construye un rascacielos y orgulloso mira el horizonte desde su punto más alto.

Tras las viandas y piscolabis previos disfrutamos de una exquisita comida seguida de una tranquila y cinematográfica sobremesa. Concluida la digestión comenzaron los niños con sus tareas para el lunes, mientras yo me regalé una siesta de pijama y orinal.

Casi sin darme cuenta eran ya las siete de la tarde, noche cerrada. Poco había que hacer entonces. Ni salidas de paseo, ni rondas con los amigos ni nada. Sólo prepararlo todo para el lunes y disfrutar de un rato de lectura o de una buena película. Decantándome por esta última accedí a varios sitios de descargas en pos de un filme que me entretuviera y me dejara un buen sabor de boca de cara al lunes venidero.

Y vive dios que lo conseguí. Indiana Jones y la Última Cruzada. Una película de aventuras que me hizo disfrutar de hora y media exenta de problemas y preocupaciones.”

Todo esto me suelta el cliente. ¿Y a mi qué pollas me importa? Pienso yo para mis educados adentros.

“Y eso, que cuando acabó la peli apagué el equipo pero se reinició solo, y ahora no deja de reiniciarse.”

Casi todos los lunes lo mismo, errores con un grado cuasi grotesco de detalle por parte del cliente. No se si lo hace para ponerme en antecedentes (como si me interesaran) o para regodearse de su vida personal.

En fin, será que odio los lunes.

Salud y suerte



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Por El Rafa. Wednesday, 18 de November de 2009.

De cuando la radio era en blanco y negro

Nada más abrir ha venido una familia a comprarle al chaval su primer ordenador. El pobretico no sabía nada de estos chismes, pero tenía más que claro que debía valerle para jugar y para el tuenti.

Como con esto del otoño se vuelve uno algo nostálgico y deprimente, digo… deprimido, me ha dado por pensar en mi primer ordenador.

Alcalá la Real, Jaén, 1992. Sevilla se convierte en el centro del universo con el tema ese de la Expo, nunca fui así que poco puedo contar. Hacienda acuerda retener el 25% de los premios en metálico que superen las 100.000 pesetas, se firma e tratado de Maastrich, Irlanda gana Eurovisión y a mi me encasquetan una cosa llamada PC.

Era un 386, sin copro ni nada, con dos megas de RAM (creo recordar) y un disco de unos 40 megas. Acompañado de una tele de 14” y una Epson de agujas. Ni mucho ni poco, lo normal en la época. En aquellos tiempos estos chismes los vendían en las tiendas de videos y televisores. Han tenido que pasar 17 años para que las tiendas de informática sean las que vendan vídeos y televisores, todo tiene que cambiar para que siga como siempre.

Me lo instalaron en casa con su MsDos, su WordPerfect y un pedazo manual del mismo. Ala, ahí tienes. No tenía ni puta idea de estos chismes, aunque el que me lo vendió tampoco sabía mucho más. De hecho nisiquiera lo tenía, renegaba de ellos. ¿Acaso este chisme piensa? ¿Es creativo? ¿Tiene imaginación? Aquella púber criatura que ella yo por entonces (16 añitos) no concebía un sitio en el mundo para estos cacharros.

Poco a poco me fui aficionando y sacándole todo el partido que podía. Contacté con amiguetes que también tenían ordenadores, nos pasábamos discos, juegos, nos ayudábamos, ibamos a casa de uno a configurar esto y luego a casa de otro a configurar tal cosa… Era la época dorada de las aventuras gráficas. Horas y horas invertía con Simon de Sorcerer o Heimdall.

Jamás fui a la tienda donde se compró más que para decirle que el disco duro tenía varios sectores defectuosos y que lo cambiara. Me leía las ayudas de los programas y comandos como un viejo lee el prospecto de la viagra: vamos a hacerlo bien no vaya a ser que se rompa.

No teníamos internet ni más revistas que alguna de juegos en las papelerías. Eramos como los ultracuerpos, En el momento que alguien aprendía algo ese conocimiento era compartido por todos.

En pocos meses me hacía mis BAT para automatizar las compresiones y descompresiones con el ARJ y pirateaba los juegos que venían por fascículos para pasarlos a los colegas.

Si algo aprendí con ese 386 fue que para aprender no hay nada mejor que leer, romper y reparar. No hay más historia.

Ahora llega un chaval que no se le ve desde el mostrador a pedir un equipo de 1000 euros por que le ha dicho su amiguete que para tal juego va mejor. En cuanto le de el más mínimo fallo me lo traerá para que se lo arregle y con que le sirvan los juegos tendrá bastante. Evidentemente se pillará el portátil cuando vaya a estudiar fuera y seguirá con los mismo conocimiento que ahora mismo.

Mil veces me instalé yo el MsDos tras haberla cagado con algo, y estos chavales con un CD de recuperación que les deja el equipo limpito y configurado no saben más que usarlo como posavasos.

¿Dónde está la curiosidad? ¿Dónde está el ánimo por la investigación?

Viendo la mejor peli de informáticos, Juegos de Guerra, me sorprendió gratamente una cosa que es la que siempre le digo a los “hackers” que saben más que el copón: lo primero que hace David Lightman para conocer al programador de los juegos es irse a la biblioteca. Lee, lee, lee, investiga, sigue leyendo, equivócate, rectifica, acierta, no hay otra forma de hacer las cosas.

Aunque en este mundo de mercado en el que vivimos supongo que será una cosa natural. Antes a un equipo se le ganaba un huevo, y raro era que el comprador volviera con algún problema. Ahora no se le gana un pijo pero cada dos por tres está el equipo en el taller con un virus, o un amiguete que me ha metido un programa incompatible, o métele mil gigas más de ram que me vaya el juego o…

Tenemos muchas más cosas, más información, más de todo. Pero en ocasiones echo de menos sentarme con la luz apagada y el brillo del cursor parpadeante a jugar al Gorilla que venía con el BASIC o simplemente a listar y probar uno por uno cada ejecutable a ver qué es lo que hacer.

Ay, qué tiempos aquellos, en los que no había entorno gráfico y la radio era en blanco y negro.

Salud y suerte



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Por El Rafa. Tuesday, 17 de November de 2009.

El orden de los factores Si altera el producto

Por mucho que se empeñen los matemáticos en intentar convencernos de lo contrario, la aplicación de esta ley a la vida real es completamente inútil.

Las cosas deben llevar un orden y una secuencia (manda webs que diga yo eso) o si no todos hablaríamos como Yoda, lo que nos faltaba para dejar de entendernos completamente.

Pero como no hay mejor manera de defender o rebatir una teoría ahí va el obligado ejemplo.

Lunes , 17:00. Un cliente con su hijo y su señora me traen el ordenador. Son de un pueblo cercano y les gustaría tenerlo para última hora, así aprovechan para hacer unos mandados y ya se van con todo a su casa. “No hay problema” les digo, a juzgar por su descripción del problema. Craso error por mi parte, nunca se debe uno fiar de lo que el cliente cree que le pasa al equipo, sino de lo que realmente le pasa. Lo de que “todo el mundo miente”, ya saben.

Aunque como la excepción que confirma la regla, el problema era exactamente el relatado, así que con un par de operaciones y un par de chequeos (hora y pico el ordenador trabajando solo) el ordenador vuelve a sonreirle a la vida.

A las 20:00 viene el cliente.

Cliente: ¿Está ya lo mío?
Yo: ¿Lo suyo?… mmm…. no recuerdo… ¿Me dice su nombre? (Que no me hace falta, claro está, es sólo por tocar los huevos)
Cliente: Pepito Pérez
Yo: Un segundo que mire… ah, si, el suyo está ya terminado. ¿Se lo lleva ya?
Cliente: Hombre, pos claro. Anda que…
(Me ha parecido notarle cierto deje malafolliano en el acento)
Yo: Bueno, pues aquí lo tiene. Tenía dañados unos archivos que he podido reparar y te he limpiado el registro y el inicio de windows. Te he actualizado el antivirus y le he hecho un chequeo completo.
Cliente: Si, si, que mu bien. ¿Se debe algo?
Yo: Hombre pues si. Como te decía le he hecho tal y cual, pero te voy a cobrar sólo media hora de mano obra, aunque he estado algo más. Son 15 leuricos.
Cliente: ¿¿¿¡¡¡15 euros!!!??? La madre que te parió. Qué sangría. Y venga a pagar, venga a pagar, cualquier día se rasca uno los huevos y le cobran también. Esto es la hostia, ni salir ya de casa puedo uno, cagontoloquesemenea veinte veces seguidas.
Yo: Hombre… te he cobrado menos de lo que debería, no creo yo que sea para ponerse así.
Cliente: No, ya. Perdona hijo. Es que aprovechamos cuando venimos a Alcalá para hacer todos los mandados que tengamos pendientes. El mecánico me ha soplado tanto por cambiarle las ruedas al coche, el niño tenía que comprarse un chandal y no veas tu, el más caro que había, una lavadora que teníamos reparándose al final salía más cara que una nueva y ala, lavadora nueva… y ahora vienes tu y también me cobras.
Yo: Si, pero poquito. De haberlo sabido le cobro antes.
Cliente: Ya, si tu no tienes culpa, pero es que es venir a Alcalá y no para de soltar un duro.

Al menos la lógica se impuso al impulso primero. Sólo me faltaba tener que hacer un estudio socioeconómico de cada cliente para saber no sólo cuanto cobrarle sino también cuando.

Y es que el orden si que afecta.

Estaba pensando en hacer como en las taquillas de los toros, conforme avance la tarde ir rebajando el precio.

Cuando venga el próximo cliente ya estaré completamente documentado.

Cliente: ¿Qué te debo?
Yo: Pues mire, teniendo en cuenta que estamos a primeros de mes, usted tiene una nómina de tanto y un gasto mensual medio de tanto, tomando la media de inversión en nuevas tecnologías del último semestre así como la ponderación del beneficio obtenido por el uso y disfrute de su equipo informático, yo creo que con cuarenta euros tenemos el nivel idóneo de equilibrio entre gasto/beneficio que su ordenador le supone.

Cada día tengo más ganas que comprarme un rebaño de ovejas y una flauta para sentarme debajo de un árbol a mordisquear raíces.

Salud y suerte



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Por El Rafa. Saturday, 14 de November de 2009.

El edificio en ruinas y la falta de información

Hay equipos que son verdaderos edificios en ruinas. Los ves por fuera y parecen normales, con su fachada, sus balcones, sus ventanucos, … pero en el momento que pisas el suelo un poco más fuerte que de costumbre se te vienen abajo.

Y eso jode, mucho. Sobre todo por que el cliente no es consciente del estado en el que está el equipo y si te tiras un día entero reformando la casa seguirá viendo la misma fachada, los mismos balcones y los mismos ventanucos que cuando lo trajo. Ya estoy acostumbrado a que no se reconozca mi trabajo, pero no por eso deja de joder.

El caso es que me entra un equipo, no navega por internet. Lo pruebo y efectivamente, no navega, la tarjeta de red está chunga y decido cambiarla. Al ver que el equipo no va muy fino le hago la limpieza de rigor y procedo a actualizarlo. Craso error, es un vista y ha decidido que tiene que volver a activarse. Pero no sabe quien es, si es un SP1 o un SP2, no me reconoce la licencia y no me admite clave alguna de activación. Es lo que tienen los edificios en ruinas, tiras un tabique para ampliar el salón y te cargas la fontanería.

La cagamos, Carlos. Nos arremangamos Jacinta y yo (Jacinta es mi neurona, es la única que me queda y le he cogido cariño) y googleando conseguimos activarlo, pero el equipo sigue sin ir fino. Consigo actualizar y tal pero nada, el equipo va peor que la reputación de Ramoncín. Así que saco datos, hago una instalación limpia, creo usuarios, vuelco los datos, instalo aplicaciones y hasta le pongo el fondo de escritorio que tenía.

He tardado un día y pico pero el equipo funciona a las mil maravillas. Ahora llega la parte jodida. El cliente lo trajo pensando que sólo le fallaba el acceso a internet pero el problema era mucho mayor. El problema de la casa no era que la puerta no abría bien, sino que no abría por que los escombros del derrumbe bloqueaban la puerta.

Cliente: ¿Está ya lo mío?
Yo: Pozí. Al final he tenido que formatearlo, estaba peor que el cerebro de Pocholo. Pero te he salvado todos los datos y te he vuelto a instalar los programas. Con que instales la impresora tendrás ya el equipo funcionando.
Cliente: Juer, pues vaya. Y eso que era sólo el intenné lo que no iba. Pero en fin, si tu crees que es lo mejor pues ya está.
Yo: Ah, y otra cosilla más, ahora el cable de internet lo conectas aquí en lugar de donde antes.
Cliente: ¿Cable? Yo no tengo cable, me conecto por wifi, tengo una tarjetica por USB, pero no te la traje por no venir cargado.

Así que el cabezicalmendra me trae la torre del ordenador debajo del brazo y no puede soportar el peso de un pequeño adaptador USB. Además no me lo indica. Tal vez el problema de la wifi fuera sólo por la contraseña. No hubiera tenido que actualizar, no se hubiera venido abajo, no hubiera tenido que hacer una instalación limpia y lo más importante no hubiera perdido un día y medio.

Gustosamente le hubiera metido la cabeza en la torre sin disipador para que se le fuera quemando la cara poco a poco. Un día y medio para pollas, el cliente molesto por la tardanza, yo por el trabajo echado y encima el problema no está resuelto, tal vez el adaptador USB no funcione y sólo haya que sustituirlo.

Luego me trajo el adaptador y tras configurarlo de nuevo funcionaba a las mil maravillas. ¿Dónde estaba el problema? ¿Tenía el mismo el adaptador usb que la tarjeta de red? Qui lo sá.

Cualquier día llevaré la moto al taller:

Mecánico: Mira, la he desmontado un par de veces entera y esto está estupendo. Los frenos van, la inyección también, y el nivel de aceite está estupendo… A la moto no le pasa nada.
Yo: Imposible, el otro día me dejó tirado en mitad de los olivos, y además rasca la palanca y no me deja meter el 4×4.
Mecánico: Perdone, pero esto es una moto, no tiene 4×4.
Yo: Ya lo se, tontico, lo que falla es el Land Rover, pero para una vez que pillo aparcamiento en frente de la casa no querrás que lo mueva para traértelo, ¿No?

Salud y suerte.



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Por El Rafa. Friday, 6 de November de 2009.

Friclásicos de ayer y hoy presenta: Masters del Universo

Igual que sucede con el Scalextric, el Tente y las camisetas de Naranjito, hay cosas que teníamos de pequeños que de mayor se disfrutan mucho más.
Este es el caso de Masters del Universo.

Cartel de Masters del Universo

Tenía yo unos 11 años cuando se estrenó, y en esos tiempos eso de ver una película en el cine pasaba de verano en verano. Aunque si tenía mi He-Man, pero como era de los primeros no hacía nada gracioso. Más tarde lo sacaron con más articulaciones, accesorios, etc… el mío tenía una especie de tirantes y pare usted de contar.

El caso es que no pude ver la peli en su día y ahora lo agradezco. Las pelis malas son como los vinos buenos, nada mejor que el tiempo para poder saborearlos a gusto.

Para empezar me sorprendió gratamente el reparto: He-Man es Dolph Lundgren, cachas de pro que nos ha deleitado en cintas como Rocky IV, Jonhy Mnemonic o la primera The Punisher.
Más sorprendente fue saber quien estaba tras la famélica cara de Skeletor. Frank Langella nos enseña su mejor cráneo tras hacer de Drácula en el ‘79 y antes de aparecer en 1492 La conquista del Paraiso, Superman Returns, Frost contra Nixon o estrenando estos días The Box.

La película comienza con el más malo Skeletor secuestrando a “La Maga” que se le presupone el poder de todo el universo, o al menos de la parte donde están. Usando un aparato que da vueltas y sonidos chirriantes He-Man y sus amigos (He-Man va de bárbaro, su amigo parece salido de V y un enano escapado de Willow, cada uno de su padre y de su madre) abren una puerta hipermegadimensional y llegan a la tierra donde conocen a …. chantatachan… Courtney Cox, la televisiva Monica Geller de Friends.

A partir de ahí todo va como debe de ir: un policía tonto cuyos compañeros no creen que un ejercito haya salido de una puerta dimensional para cargarse a un cachas en pelotas, el cachas que cuando va a vencer se deja ganar por no poner en peligro a sus amigos y una terrícola que nada más verle los bíceps decide que no puede ser mala persona con ese cuerpazo y le ayuda. Todo esto mezclado con la horterísima música que hace el noviete de Courtney y que resulta ser más útil de usar que de escuchar.

Con unos efectos especiales típicamente ochenteros y un argumento típico de héroe la película se deja ver y pide a gritos hacerlo entre colegas, birras y palomitas.

Un buen rato, sin lugar a dudas. Y más aún después de ver como los GI-Joe han dado el salto de las jugueterías a la gran pantalla, como la haría Barbie en su día, corregidme si me equivoco pero los Masters del Universo fueron de los primeros en ser creados a partir de un juguete (sin más comics ni nada de por medio)

Si queréis saber si el bien ganará al mal (¿Quien no quiere saberlo?) no dudéis en ver este filme. Eso si, sabiendo a que se enfrenta uno.

Salud y suerte



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Por El Rafa. Wednesday, 4 de November de 2009.

Teorema del tiempo de reparación

Como es lógico y obvio en la reparación de un ordenador se invierte tiempo. Este tiempo no puede ser medido con exactitud a priori, pero si de manera aproximada. Como norma general se usan dos fórmulas para calcularlo según lo que se tarde en romperlo:

1.- Para tiempos de rotura inferiores a un par de horas
tiempodereparación = 5*tiempoderotura
2.- Para tiempos de rotura superiores a un par de horas
tiempodereparación = 5/tiempoderotura

Ahora pongamos un par de ejemplos:

1.- Flamante portátil nuevo con todo recién instalado. Todavía tiene los plásticos originales y la batería guardada en la caja. El cliente se lo lleva y vuelve al día siguiente.

Cliente: Machooooo!!! Vaya mielllllda de equipo que me has vendído!!! Anoche estuvo mi chaval un ratico con él y ahora ni se enciende.
Yo: Muy raro suena eso, deja que le eche un vistazo…
El chaval no había estado un ratico, el joíoporculo le había copiado toda la música, fotos, pelis, etc… que tuviera en el ordenador antiguo amén de no esperarse a que se reiniciara sino resetearlo en repetidas ocasiones. Como resultado el sistema no es que se colgara a veces, es que se había ahoracado directamente.

El cliente pasa esa misma tarde y el equipo no está. No quería formatearlo por la ingente personalización a la que habían sometido al pobre portátil y preferí repararlo para que todo funcionara como debiera. Pasa al día siguiente y vuelve pasar por la tarde.

Yo: Ya tienes el equipo terminado, estaba todo manga por hombro. Ahora lo tienes con todo lo que había metido el chaval pero en condiciones.
Cliente: Pues ya te vale. Tarda el chaval una hora en romperlo y tu te tiras dos días para arreglarlo. Imagínate que lo hubiera roto al mes, habrías tardado lo menos un año.
Yo: Quieto parao. He tardado más por no formatearlo y que el niño lo volviera a romper, si lo hubiera hecho bien de primeras eso que nos ahorramos.

2.- Cliente con negocio y el equipo principal se escoña. Me llama por teléfono unas cuantas veces.

9:30 AM
Cliente: Buenas Rafa, mira, que me sale un error y tal y cual.
Yo: Mmmmm, mala pinta tiene eso. Prueba esto y si no esto otro y si no me lo traes que lo mire aquí.
10:00 AM
Cliente: Nada oyes, he hecho lo que decías y no hay manera.
Yo: Entonces mejor me lo traes, tiene pinta de ser algo de la controladora y mejor se mira con cuidado antes de perder nada.
11:00 AM
Cliente: Ofú como está esto. Estoy instalando el XP otra vez y me da error al particionar el disco.
Yo: (La madre que te parió) ¿Por qué haces eso? Ya a tomar por culo, has perdido todo lo que tenías.
Cliente: No, si no me ha dejado formatear, me da un error de lo que sea.
Yo: Pues (no quiero ser pesado pero) casi mejor me lo traes y te lo miro aquí.
Cliente: Bueno, seguiré probando.
13:30 PM
Cliente: No hay cojones, me da un error con el disco duro grande, en el que tengo el trabajo de todo el año, y no puedo seguir.
Yo: Si a estas alturas tienes todavía el trabajo ahí guardado dale las gracias a Santa Tecla (patrona de los informáticos). Desconecta todos los discos menos el de sistema o… no se… si te apetece… tal vez quieras traérmelo y te lo miraría aquí gustosamente
14:55 PM
Cliente: Buenas, mira, te traigo el equipo. ¿A qué hora abres por la tarde? Es que me hace mucha falta, que llevo toda la mañana sin poder trabajar.

A las cinco le quité los discos duros menos el de sistema, le instalé su windows, sus controladores, lo actualicé y a las seis se lo llevó encantado y feliz como una perdiz.

¿No hubiera sido más fácil traerlo cuando empezó a ponerse tonto? ¿Para qué pedir consejo y luego hacer lo que uno le salga de las gónadas? ¿Para que perder una mañana entera llamando cada media hora en lugar de hacer caso a la primera?

Siempre que pasa esto pienso en qué pasaría si tuviera otra profesión.
SI fuera médico:
Paciente: Doctor, ¿Cuando estaré curado?
Doctor: Hombre, el brazo se ha salvado, la Guardia Civil acaba de traer una pierna que estaba en la cuneta, su pinganillo que ha aparecido en el pueblo de al lado y algo que no estoy seguro si es la cadera o el fémur. Tenga en cuenta también que la mitad del cráneo que le hemos pegado tardará un tiempo en soldar y…
Paciente: Joder, tardo menos de un minuto en pegarme la piña con el coche y ahora se va a tirar usted arreglándome media vida. Manda cojones.

Salud y suerte



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Por El Rafa. Tuesday, 3 de November de 2009.

Mi mejor cara

Cuando repartieron la belleza no pude asistir por que estaba en el baño leyendo el último ScifiWorld, así que me tuve que conformar con la última cara que había disponible.

¿Como se podría mejorar una cara así?

Pues con una caricatura

¿Y quién podría hacerla?

En la vida hubiera acertado esto último.

Para orgullo mío y de mi señora (que la tiene impresa decorando el salón) el maestro Mesamadero que tantísimos ratos de risas nos ha hecho pasar con su humor gráfico en Ideal es el autor de la caricatura.

ElRafa por mesamadero

Elrafa por Mesamadero

Mil gracias, maestro, por este regalo (por que es gratis, ¿no?)  ;-)   y ahora que nadie nos oye te debo una buena ronda. Y gracias por supuesto a Javi por tener tantas y tan ingeniosas iniciativas.

Salud y suerte



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Por El Rafa. Sunday, 1 de November de 2009.

16.000 clientes menos y empezando por el tejado

Leo esta noticia en Diario Jaén y no puedo más que quedarme con un sabor agridulce en los labios. Dos pensamientos me rondan la cabeza:

1.- 16.000 chavales no comprarán 16.000 ordenadores en tiendas de informática. Chungo. Hace unos años subvencionaban la compra de un ordenador con un cheque de 450€ que yo (y cualquier otra tienda) cobraba casi después de que al equipo se le pasara la garantía. Quitando al carrefúl, el cortinglés o el nosemostontos, pocas tiendas conozco que puedan arrastrar una deuda de 450€ por equipo vendido durante más de … un par de meses. Se ve que para no ahogarnos como antaño han decidido comprar los ordenadores a Toshiba vía cortinglés y muerto el perro se acabó la rabia.

Es que lo nuestro es puro vicio: ¿Que nos compran los ordenadores y los cobramos a los muchos meses? Nos quejamos. ¿Que no nos los compran? Nos quejamos también. Claro, si en lugar de un negocio de informática fuéramos una inmobiliaria o un concesionario, otro gallo nos cantara, tendríamos a los banqueros haciendo cola en la puerta para presentar su oferta más jugosa.

2.- Bueno, vale. Sea como fuere ya tenemos a 16.000 chavales con sus correspondientes ordenadores. ¿Para qué? ¿De qué me sirve tener un ferrari último modelo si lo que voy es al tajo a varear olivos?

Primero habrá que adaptar la escuela, los planes de estudio y los medios al alcance. Y sobre todo formar a los profesores. Intenta pedirle a la Junta (como profesor) que te de un curso sobre internet, nuevas tecnologías o incluso guadalinex. La respuesta es “no hay pelas”. Claro jodíos, lo habéis gastado todo en portátiles y ya no queda ni para la luz que carge la batería.

Sastamente lo mismo que con la TDT. Queremos ser los más modernos, los más marchosos, los más chupiguais. Así que adoptamos lo más nuevo que haya en el universo mundo de la tecnología, sobra decir que sin infraestructura para mantenerlo.

Ni la TDT tiene cobertura total en todo el territorio, ni cada alumno necesita un portátil para perderlo, romperlo o dejárselo junto a la portería del campo de fútbol, ni a nadie le es preciso un ferrari en carreteras limitadas a 120km/h en el más generoso de los casos.

¿Qué haría falta, pues? Simplemente garantizar la cobertura a toda tele viviente antes del apagón analógico, suplir todas las faltas de la enseñanza antes de requeterriar el rizo, hacer carreteras más seguras, … resumiendo: prepararlo todo para que el futuro entre sin tropiezos, y no meterlo con un biergo hasta el fondo del granero.

Y así todo: tendremos a gente saturada de una tecnología que no sabe usar, otra pasando fatigas por no poder poner en práctica todo lo que saben.

Cuando hay pala no hay mierda, cuando hay mierda no hay pala… c’est la vie.

Salud y suerte



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Por El Rafa. Sunday, 1 de November de 2009.

Clientes y anti-clientes

Según los manuales de física tendera, a cada uno de los clientes de la naturaleza le corresponde un anticliente de igual rango y valor inverso que equilibra la balanza. Luego se ha demostrado que no, que por cada cliente existen lo menos cincuenta anticlientes, pero eso es otro cantar y además nos manda la ecuación a tomar por culo.

Entra un equipo en el taller, un portátil al que no le funciona la tarjeta wifi. Lo miro, remiro y viendo que realmente no funciona decido cambiarla. Tengo dos opciones: ponerle una tarjeta interna como la que tiene, que le sale por unos 50 euros, o instalarle una externa por USB que apenas llega a los 20. Tras consultar al cliente hago lo segundo, recoge el equipo y le explico como debe manejarse ahora.

Hasta ahí sin mayor problema. Le comento que intente conectar y desconectar la tarjeta con el equipo apagado para evitar que Windows vuelva a detectarla y cause conflictos. Talmente como quien habla a una pared, así que como era de esperar vuelve al día siguiente.

Cliente: Mira, que esto no va y tal y cual…
Yo: A ver… (efectivamente era un problema de controladores, ni puto caso me hizo) esto por aquí… esto por allá… voilá, portátil funcionando.
Cliente: Caramba que rápido. ¿Qué te debo?
Yo: Nada, hombre, nada. Pero ten cuidado que no te pase de nuevo.
Cliente: Pues muchas gracias entonces.

Hasta ahí lo que podría llamarse una visita idílica: se solventa el problema, se pregunta lo que se debe y se agradece la atención. Aquí paz y después gloria.

Pero como no hay cliente sin anticliente, cuando estaba apagando el portátil y él sujetando el maletín para guardarlo entra su madre: la anticliente.

Anticliente: Vaya, vaya, vaya. Pero vaya, vaya. Vaya.
Cliente: Ya está arreglado mama, ha sido cosa mía. Me comentó cómo conectarlo, pero lo hice mal. Y mira,  en una chispa me lo ha puesto todo en su sitio.
Anticliente: Pues ya le vale, por que vamos, el equipo pasa aquí más tiempo que en casa.
Yo: A ver señora, el equipo me lo trajo el miércoles, se lo llevó el jueves y hoy apenas han sido cinco minutos. Además ya le ha comentado que no ha sido fallo del equipo.
Anticliente: Si, si, lo que tu quieras, pero se lo llevó ayer y ya esta aquí otra vez. Vaya, vaya, vaya.
Cliente: Que no, que ya está. Ala, vámonos.
Anticliente: Encima no pretenderás cobrarnos otra vez, ¿no? Que ya está bien de tanto cobrar…

Así que lo que en principio era una visita idílica, digamos de índice 8 hubo que restarle en segundos 10 puntos, con lo que quedó una visita de índice -2.

Como comentaba al principio, la naturaleza puede soportar un anticliente por cada cliente, pero en la realidad por cada uno hay varios anticlientes. Al principio eran dos, luego doce, luego treinta, luego cincuenta…

¿Que pasará cuando el universo esté lleno de anticlientes? No podrán nacer nuevos clientes, y se formará un agujero negro que absorberá las ganas de vivir y trabajar de cualquier humilde tendero…

Pero como la naturaleza es sabia, creó las flautas de palo, los rebaños de cabras y los montes para que estos tenderos cuya esencia vital ha sido absorbida por esos agujeros negros tengan una segunda oportunidad como sanos pastores.

Salud y suerte



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Por El Rafa. Sunday, 25 de October de 2009.

Un edificio en obra… de arte

Muchos han sido los carteles que he colgado en el blog, muchos,y todos han sido debidamente comentados.

Pero para este de hoy me siento más que coartado por varias razones:

1.- La genialidad del cartel hace que sea obsurdo ensuciarla con explicaciones chorras.

2.- La extensión del mismo haría eterno el artículo.

y

3.- Es la rehostia.

Así que a disfrutar detalladamente de este cartel, y ya me contaréis.

(Clic para ampliar)

Salud y suerte.



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